Stop Bullying!
- 19 ene 2017
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Es muy cierto que cada día, en todo el mundo, nuestros jóvenes sufren un problema al que hace relativamente poco tiempo no se le ha prestado atención, el acoso escolar o bullying. Pero, ¿sabemos cuál es su verdadera naturaleza? Y lo más importante, ¿tiene alguna solución?
Nuestro mundo es una unidad diversa, dirigida por las modas, por la economía, por las clases sociales. Quien dude de la heterogeneidad de nuestra sociedad a estas alturas puede considerarse que sea o ciego o iluso. Esa utopía a la que llamamos ''igualdad'' queda muy bonita en las pancartas electorales, y en los discursos y en las formas artísticas de expresión, y los que realmente luchan por conseguirla hacen una tarea humanitaria tan formidable como desagradecida e inútil. Pero no por ello vamos a dejar de mantenernos en pie intentando hacer un mundo mejor.
¿Cuál es la naturaleza pues de que unos nos menospreciemos a otros? Por algún motivo nos vemos diferentes, y bien es cierto que en gran medida lo somos, pero en esencia, todos somos iguales, somos lo mismo, seres humanos que sienten y padecen de la misma forma. Si bien no en cuanto al contenido de nuestros sentimientos y pareceres, pero sí en cuanto a la forma en la que éstos se manifiestan en nosotros mismos, somos iguales.
Sin embargo las clases sociales, las modas, la ignorancia y falta de visión de las personas nos han llevado a que olvidemos todo esto, y nos juzguemos unos a otros ya no en tanto que seres humanos, sino en cuanto a tontos y listos, ricos y pobres, guapos y feos, populares y pringados, gordos y flacos etc. Hemos olvidado nuestra propia esencia y por ello, necesitamos mirarnos al espejo para vernos. Sin embargo estamos cegados, no vemos realmente lo que somos, sino lo que parecemos, y nos dejamos llevar por ello. Un adulto tal vez sea capaz de sobrevivir viviendo de ésta manera, y ni si quiera, pero tiene la suficiente amplitud y madurez como para analizar bien las distintas situaciones, pero un niño o una niña, que está en etapa de formar su conciencia, su pensamiento, su personalidad, no puede afrontar estas situaciones, estos ataques de la misma manera que un adulto, es algo que le marca de por vida, unas veces para bien y otras para mal, pero es algo que se queda dentro, que nunca se supera del todo. Se han llegado a casos como el de Amanda Todd, o el de otros muchos y muchas personas que nos han hecho darnos de bruces contra la realidad. Gente joven, llenos de vida, con mucho por disfrutar, a los que se les hace perder las ganas de vivir hasta el punto de llevarlo a cabo... ¿Es eso lo que quiere la sociedad? No lo creo, pero con cosas así me pregunto si la conciencia humana está tranquila, si somos corruptos del todo, si existe un rastro que nos de esperanza, si aún queda gente que al mirarse al espejo vean seres humanos.
Somos seres humanos, y en tanto que eso, somos iguales, debemos afrontarlo para así recuperar nuestra condición y conseguir ser un poco más felices.









































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